La Federación Española de Viviendas y Apartamentos Turísticos (Fevitur) ha anunciado su reconversión en una patronal de ámbito nacional que agrupa al alojamiento en viviendas de corta estancia. Su objetivo es representar tanto a los apartamentos turísticos como a otras modalidades de alquiler temporal no turístico, como el flex living, coliving o cohousing, integrando asociaciones, federaciones y empresas del sector.
La organización subraya que esta nueva etapa nace con voluntad de interlocución constante y con la aspiración de participar en la negociación colectiva, la elaboración de políticas públicas y el diseño de estrategias de sostenibilidad urbana. El propósito es fortalecer la gobernanza del sector mediante evidencia, diálogo y un marco regulatorio claro que refuerce su papel económico y social.
Según su presidenta, Silvia Blasco, la intención no es limitarse a la defensa corporativa, sino contribuir al interés general con propuestas fundamentadas desde una base empresarial, social y jurídica sólida.
Fevitur sostiene que el alojamiento en viviendas de corta estancia es ya un componente estructural tanto de la oferta turística como del alquiler temporal en España. De acuerdo con datos oficiales, el sector genera alrededor de 32.000 millones de euros y más de 170.000 empleos directos e indirectos, además de dinamizar servicios de proximidad y economías locales.
Observatorio de Vivienda y gobernanza tecnológica
Entre sus ejes estratégicos, la nueva patronal sitúa la gobernanza tecnológica aplicada a la convivencia urbana. Destaca el alto grado de digitalización del sector en ámbitos como control de accesos, verificación de identidad, monitorización acústica y gestión energética. En esta línea, impulsará códigos de conducta, sistemas de certificación y plataformas de información compartida, con el objetivo de convertir al alojamiento de corta estancia en un banco de pruebas para políticas urbanas basadas en datos.
En el plano normativo, Fevitur adoptará la proporcionalidad como principio rector y trabajará por una mayor coherencia regulatoria entre administraciones estatal, autonómica y local. Para ello, prevé colaborar con entidades como la CNMC y la CEOE, con el fin de promover competencia leal, transparencia y seguridad jurídica, evitando solapamientos normativos y desigualdades territoriales.
Dentro de este marco, ha anunciado la creación del Observatorio Nacional de Vivienda y Movilidad Temporal, concebido como un espacio de análisis y conocimiento compartido entre el sector público y el privado.
Posicionamiento en el debate sobre la vivienda
Fevitur también ha entrado en el debate actual sobre la vivienda en España aportando datos estructurales. Señala el fuerte crecimiento de la población residente, el desplome sostenido de la construcción —de 566.000 viviendas finalizadas en 2006 a 102.000 en 2024—, la casi desaparición de la vivienda protegida (apenas un 2,5% del parque), la escasez de suelo urbanizable y el aumento de costes asociado a tensiones geopolíticas, con impacto directo en la inflación y el poder adquisitivo.
En este contexto, las cerca de 380.000 viviendas de uso turístico suponen únicamente el 1,4% de un parque residencial total de 27 millones. Dentro del mercado del alquiler, el peso de la corta duración ha descendido del 13,2% en 2011 al 11,2% en 2025.
Además, el 10% de estas viviendas se alquila de forma esporádica por propietarios que residen en ellas; el 35% corresponde a segundas residencias —hasta el 70% en zonas del litoral mediterráneo— y el 55% restante se destina al alquiler completo durante todo el año.
Fevitur añade que, en las ciudades con mayor presión sobre el alquiler, este tipo de viviendas tiene de media unos 15 m² más que las de larga duración, por lo que no coincide con el segmento de mayor necesidad social. Según la entidad, estudios técnicos recientes apuntan a un impacto marginal o inexistente sobre el mercado del alquiler, frente a otros factores con mayor peso, como el aumento de residentes extranjeros.
La patronal concluye que su misión es impulsar una regulación “inteligente, basada en datos, proporcionada y no discriminatoria”, alineada con la doctrina del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
En este marco, ha anunciado la creación del Observatorio Nacional de Vivienda y Movilidad Temporal como «espacio de conocimiento compartido entre el sector público y el privado».
Debate de vivienda en España
Por otro lado, Fevitur ha argumentado con datos y se ha sumado al actual debate sobre la vivienda en España. En esta línea, ha explicado que el país registra un notable aumento de población residente, una caída prolongada de la construcción (de 566.000 viviendas terminadas en 2006 a 102.000 en 2024), la práctica desaparición de la vivienda de protección oficial (apenas el 2,5% del parque), falta de suelo finalista y encarecimiento de costes por tensiones geopolíticas, con impacto en la inflación y el poder adquisitivo.
En ese contexto, las 380.000 viviendas de uso turístico representan el 1,4% de un parque total de 27 millones. Dentro del mercado de alquiler, la corta duración ha reducido su peso del 13,2% en 2011 al 11,2% en 2025.
Asimismo, el 10% de las viviendas de corta duración se alquilan por periodos breves por propietarios que residen en ellas, mientras que el 35% son segundas residencias (hasta el 70% en buena parte del litoral mediterráneo) y el 55% restante se alquila de forma completa durante todo el año.
En las ciudades con mayor tensión de alquiler, estas viviendas presentan de media 15 m2 más que las de larga duración, por lo que no coinciden con el segmento de mayor necesidad social. «Estudios técnicos recientes confirman un efecto marginal o nulo sobre el mercado de alquiler, mientras que factores como el crecimiento de residentes extranjeros ejercen presiones más significativas», asegura el comunicado de Fevitur.
Y concluye que su misión es “defender una regulación inteligente, basada en datos, proporcionada y no discriminatoria, en línea con la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la UE”.